Residuos Domiciliarios: tratamiento integral en el nivel local

¿Qué ocurre en su comunidad con los residuos domiciliarios?
¿A qué se llama exactamente. “Residuos Sólidos Domiciliarios (RSD)”?
¿Por qué es importante poner atención en este tema?
¿Representa un problema para los miembros de la comunidad?
¿Qué políticas públicas se implementan para su gestión integral y cómo se llevan a la práctica?
¿Qué métodos alternativos se conocen?
¿Qué hacen otras comunidades con sus residuos?
Según la definición de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable del Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación, se denomina RSD a todo material que genera la población, cuando considera que ya no le es útil y lo descarta. Puede ser de origen doméstico, comercial, industrial, desechos de la vía pública y los resultantes de la construcción y de otros tipos, siempre que no sea considerado peligroso en el marco de las leyes nacionales 24.051 y 25.6121 o provenga de establecimientos de salud y sea catalogado como riesgoso para el hombre y los animales. Estos últimos junto con los RSD, conforman los llamados Residuos
Sólidos Urbanos (RSU), por ser generados en esas áreas poblacionales.
Si no son adecuadamente manejados, los RSD pueden afectar negativamente sobre el medioambiente, contaminando el agua, el suelo, el aire y deteriorando el paisaje. También producen riesgos sobre nuestra salud, especialmente para las personas que están en contacto directo con ellos, como los recolectores y segregadores formales e informales. Los RSD pueden generar enfermedades tales como parásitos intestinales, lesiones en manos y pies, problemas respiratorios y afectar la piel, entre otras. Y también pueden tener consecuencias indirectas sobre nuestra salud si son transmitidos por vectores que habitan en la basura: moscas,
mosquitos, cucarachas, perros, aves, cerdos, roedores y otros animales. Asimismo, las contaminaciones generadas en los RSD se difunden con el viento (vía eólica), o con las aguas superficiales y subterráneas (vía hídrica), y llegan a afectar a las personas de distintas maneras.
Como se ve, este no es un problema menor y es necesario tomar conciencia de sus consecuencias, aplicando las medidas necesarias para contrarrestar sus acciones perniciosas. Para ello, el manejo de los RSD debe conducirse, gradualmente, hacia su Gestión Integral (GI), que proporciona las reglas para al manejo de la basura, dirigidas a la preservación ambiental y al cuidado preventivo de la salud humana. Técnicamente, la GIRSD está dividida en varios componentes interrelacionados:
Generación y almacenamiento domiciliario: cuando se produce, el RSD debe ser almacenado transitoriamente en los lugares de generación, de forma tal que no afecte a los seres vivos y al ambiente, tratando de segregarlos2 y limpiarlos, ya que de esta manera se ahorra tiempo y recursos en su gestión posterior. Domiciliariamente, pueden realizarse algunos procesos de transformación de
los residuos, como por ejemplo el compostaje con residuos de comidas y vegetales.
Recolección y transporte: en los vehículos recolectores se cargan los desechos para llevarlos hasta los Centros de Disposición Final (CDF), debiéndose cuidar que no se dispersen en el camino. Sin que los desechos lleguen a su descomposición, se debe tratar de disminuir las frecuencias de recolección, ya que su costo incide enormemente en la gestión integral, llegando a veces hasta la mitad. La recolección será Conjunta, de todos los desechos o, Diferenciada, cuado éstos se hayan segregado.
Aseo urbano: los municipios barren sus calles, podan los árboles, cortan el césped y limpian las plazas y paseos de su área urbana, generando con estas acciones cantidades considerables de residuos, cuya parte orgánica puede ser compostada. Dicha gestión será “integral” solamente si se aplican todas las etapas
mencionadas y es responsabilidad de los municipios aplicar las políticas adecuadas para ello. El Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación ha desarrollado una serie de normativas al respecto. En algunos casos este componente cobra importancia, por la cantidad de desechos que genera.
Procesos de transformación: la cantidad de desechos a disponer debe ser minimizada, con el empleo de técnicas y tratamientos adecuados (3R’s), que permitan su Reducción en los procesos fabriles y en el consumo de bienes, el Reuso del residuo –higienizado y acondicionado– hasta que deba ser definitivamente descartado y, mediante el Reciclado, que se concreta tomando como materia prima a los desechos que sean apropiados. Las 3R’s contribuyen a la implantación de un desarrollo sustentable, ya que su aplicación permitirá un sustancial ahorro de recursos naturales, especialmente de los no-renovables.
Dentro de estos procesos de transformación, se encuentran el compostaje, que utiliza la parte orgánica de los desechos, la refabricación de papel y cartón, metales y otros elementos. Estos procesos se efectúan en los llamados Centros de Procesamiento y permiten el aprovechamiento y valorización de los resi- 2
1 Ley N° 24.051. Residuos Peligrosos.
Ley N° 25.612. Gestión Integral de Residuos Industriales.
2 Separándolos al menos en orgánicos (comidas) e inorgánicos (plásticos, papeles, vidrios y metales).
3 duos. A estos fines, el Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación ha desarrollado una serie de normativas que acompañan a la gestión integral.
Transferencia: cuando la cantidad de residuos generados es suficientemente grande, como sucede en algunos aglomerados urbanos, resulta más económico recolectar los desechos y transportarlos hacia estaciones de transferencia, en donde se los compacta y carga en vehículos de mayor porte, para así conducirlos
a los CDF que, en algunos casos, tiene en sus predios o en la vecindad, los Centros de Procesamiento.
Cuando este componente se adopta, permite un sustancial ahorro en el tiempo y costos de transporte.
Disposición final: los residuos que no puedan ser aprovechados, llamados “restos”, deberán ser depositados finalmente en los CDF, en general materializados en basurales que no tienen las previsiones para no contaminar y que, gradualmente, deberán ser reemplazados por los denominados rellenos sanitarios
que se diseñan con técnicas adecuadas para mejorar la situación ambiental de los municipios. Las metodologías constructivas permiten su ejecución para localidades pequeñas y medianas –manuales– o mayores –mecánicos–, y son sugeridos por ejemplo por la OPS.
Los problemas relacionados con la gestión y el tratamiento inadecuado de los residuos domiciliarios son una de las principales consultas que recibe el Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación por parte de los municipios que integran la Red Argentina de Municipios y Comunidades Saludables. Sin embargo, son varios
los municipios que han iniciado un significativo proceso para su tratamiento integral.
Un ejemplo es el Municipio Saludable de Bragado, situado en la provincia de Buenos Aires, donde en el año 1999 se creó ECOBRAG, la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos de Bragado. Esta obra de saneamiento –proyectada, diseñada y construida por la Municipalidad– surgió como respuesta a una demanda creciente para solucionar la problemática de la disposición final de los residuos generados cotidianamente por la comunidad. ECOBRAG cuenta con tratamientos especiales para materiales orgánicos, inorgánicos, patógenos y líquidos lixiviados de la basura y de la limpieza diaria de la Planta.
Los resultados de ECOBRAG están a la vista: la clausura de un basural a cielo abierto que existió por más de un siglo y medio, originando un daño y riesgo ambiental difícil de mensurar y las patologías asociadas a él; la mitigación de efectos ambientales negativos; la utilización racional de los recursos naturales renovables y no renovables mediante el reciclado y la reutilización de los residuos, volviendo a introducirlos en los circuitos productivos. Además, la inclusión de los operadores marginales de la basura (cirujas) que fueron legalizados laboralmente. Asimismo, a través del Programa Local de Educación Ambiental, se promueve la incorporación de hábitos culturales que permitan buenas prácticas ambientales
desde el ámbito familiar, comenzando con la preclasificación domiciliaria de los residuos.
Una experiencia que recibió premios y reconocimientos es la del Municipio Saludable de Unquillo, ubicado en la Provincia de Córdoba, donde se desarrolla desde el año 2001 el Plan Integral de Tratamiento y Disposición Final de los Residuos Sólidos Urbanos. El detonante para iniciar este proyecto fue un estudio realizado en el marco del Plan Estratégico de la Ciudad que determinó que el basural a cielo abierto, ubicado a escasos 80 metros de asentimientos humanos, era el problema prioritario a solucionar. Teniendo en cuenta las posibilidades económicas y técnicas del municipio y ante la imposibilidad de contar en lo inmediato con una infraestructura que permitiera someter a tratamiento a todos los residuos que se generan en la ciudad, el proyecto se apoyó fuertemente en la capacitación de los diferentes actores de la cadena; en el compromiso
del Intendente, funcionarios municipales y de la comunidad en general; pero sobre todo, en una extensa e intensa tarea de comunicación y educación.
Otro ejemplo es el Municipio Saludable de Ensenada en la provincia de Buenos Aires donde se desarrolla desde el año 2001 el proyecto "Promotores Ecológicos de Ensenada". En este marco se creó un Centro de Disposición Final de Residuos Sólidos Urbanos, a partir de un acuerdo entre la Intendencia y el
CEAMSE. Este Centro recibe residuos sólidos domiciliarios e industriales asimilables a los domiciliarios provenientes
de los municipios de Berisso, Ensenada, La Plata, Brandsen, Magdalena, Berazategui, Florencio Varela que representan aproximadamente 27.700 toneladas de residuos por mes, equivalentes a 1.060 toneladas diarias. Este Programa permitió capacitar al equipo de salud municipal, realizar una convocatoria
para la formación de cuerpos comunitarios ecológicos y confeccionar un Informe de zonas donde hay que trabajar y realizar acciones para erradicar basurales, mejorar la recolección, concientizar a los vecinos
o modificar horario o recorrido de camiones recolectores. Asimismo, a través de un acuerdo con la ONG EcoRaíces, la Municipalidad en conjunto con el CEAMSE llevarán a cabo un programa de desarrollo sustentable y educación ambiental con destino a la comunidad, sus instituciones y centros educativos. La empresa REPSOL-YPF se ha sumado a la campaña propuesta por la Intendencia, donando carros recolectores, carretillas, palas, escobillones, guadañas, entre otros elementos.

¿QUIÉN ES QUIÉN?
CURUZÚ CUATIÁ - Corrientes
Miembro Titular de la Red
Población ’01: 37.203 habitantes
Año de inicio de estrategia MCS: 2001
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• Participación popular
• Sexualidad responsable
• Nutrición infantil
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