En los cien años de la Escuela Sarmiento, Irigoyen pidió renovar el compromiso social de todos por el futuro de Curuzú

Con el ingreso de la Bandera de Ceremonia de la institución y numerosas otras de establecimientos educacionales locales dio inicio la ceremonia conmemorativa por el Centenario de la escuela primaria 564 Domingo Faustino Sarmiento de nuestra ciudad, este miércoles 26 de septiembre y con la presencia del intendente municipal José Miguel Ángel Irigoyen, el Presidente del Concejo Deliberante Roberto Fernández y numerosos representantes de instituciones educativas y sociales de Curuzú Cuatiá.

 

 

En esta apertura se interpretó el Himno Nacional Argentino por Las Guitarras de Curuzú y Santiago Primo en teclados y coreado por la multitud de concurrentes que colmaron las inmediaciones del patio cerrado y salón de multiusos que fue acondicionado para esta ocasión.

En su discurso el director del establecimiento Profesor Pedro Sosa se refirió al acontecimiento, señalando: “Es un gran honor dirigirme a ustedes. Estamos con el alma henchida de emoción y orgullo por formar parte de este solemne y trascendental momento de la historia institucional, en conmemoración por los 100 años de la trayectoria de una de las instituciones educativas más prestigiosas de Curuzú Cuatiá, la Escuela N° 564 Domingo Faustino Sarmiento”, comenzó diciendo el directivo.

“La importancia, la relevancia de nuestra escuela me lleva a evocar al gran Maestro, a quien nuestra casa de estudios honra llevando su nombre. Y si nos ubicamos en la línea del tiempo, este rincón de contención y educación lleva recorrido casi la mitad del tiempo de nuestra patria”; aseguró más adelante, y parafraseó un fragmento del discurso pronunciado por el maestro sanjuanino el 10 de julio de 1862 al colocar la piedra fundamental de su primera escuela y al colocarlo en el contexto actual afirmó: “En este día, todos nosotros, mediante nuestra presencia aquí tenemos el privilegio de estar juntos. Autoridades de gobierno, instituciones, docentes, estudiantes, padres de familia y ciudadanos. Ese lazo debe reforzarse permanentemente para la definición de la agenda educativa, participativa y democrática, donde la provisión de recursos, las condiciones edilicias, los mobiliarios, los materiales necesarios sean un bien común para garantizar el acceso, permanencia y terminalidad de la formación y educación de todos nuestros niños”.

“Vemos avances fundamentales sobre muchos de los temas que nos interesan pero también hemos encontrado año tras año, desacuerdos que, con la fuerza de la dialéctica pueden convertirse en un incentivo para la discusión y la construcción de propuestas novedosas, pero muchos dirigentes dejan primar sus ambiciones personales y mezquindades particulares, antes que el bien del futuro, la educación pública de nuestros niños y jóvenes”, señaló el directivo.

Seguidamente el Diácono Miguel Toledo procedió a bendecir las sendas placas alusivas, previa invocación impetratoria que se descubrieron en el hall de la institución educativa, las autoridades presentes.

A su turno, la docente jubilada del establecimiento Alicia Yolanda Rossi de Feré interpretó un poema emotivo por este acontecimiento, y tras lo cual se entregaron medallas a docentes y personal de la institución.

Continuando con la ceremonia, en una tarde noche con una luna llena que jugaba a las escondidas entre los densos nubarrones que generaron durante toda la jornada pequeñas precipitaciones intermitentes, hizo uso de la palabra el señor Paulo Gelmi, presidente de la Comisión Cooperadora y padre de un alumno destacando la incorporación de los nuevos recursos tecnológicos de la época para los que se han afectado los fondos aportados por los padres. En su alocución respaldó la actividad formativa educativa instando a los padres a apoyar en el proceso educativo y de formación de los niños que concurren al establecimiento y de sobremanera la presencia de ex alumnos que dedican sus horas a la enseñanza.

La flamante docente jubilada Silvia Duraczek de Seitor, que brindó sus servicios pedagógicos durante 35 años en el establecimiento, interpretó la Canción del Centenario al unísono con las voces frescas voces de los alumnos que concurren a las aulas, mientras que en pantalla gigante se reflejaban imágenes de momentos de una jornada de actividad educativa.

Pedro Sosa, volvió a tomar la palabra y mencionó la impronta que le dieron al acontecimiento la presencia de la primera directora del establecimiento y de ex alumnos que llegaron de distantes lugares de la patria.

José Irigoyen

Por último y para cerrar el acto el intendente Irigoyen expresó en la oportunidad: “me siento muy emocionado al poder compartir este acto por los cien años de esta institución y en nombre de toda la comunidad curuzucuateña le deseo un muy feliz cumpleaños”.

“La escuela pública es el factor principal de avance y progreso que tiene toda comunidad”, dijo y agregó: “mirando estos cien años notamos ese avance y progreso gracias a los docentes que supieron marcar el futuro en nuestros niños”.

“La escuela es la segunda casa después de la familia donde nos llenamos de valores y de espiritualidad y la escuela es la encargada de formar en cada niño un futuro de esperanza y es necesario que los padres confíen en los docentes. Docentes que tienen vocación de crear las condiciones para que esos niños puedan pasar por una universidad”.

“Un reconocimiento a los docentes jubilados y la impronta de esta escuela nos debe llenar de orgullo por dar a la comunidad personas importantes. Renovemos en este Centenario el compromiso social entre todos para que ese futuro que anhelamos que sea mejor, iluminados por Dios para que todos podamos dar los pasos correctos”, expresó el Jefe Comunal.

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