El Consejo Económico y Social da sus primeros frutos

Días atrás, más precisamente el 27 de marzo, el intendente municipal José Irigoyen resolvió la creación del denominado Consejo Económico y Social, que es un conglomerado de instituciones, del que forma parte el Municipio, con la finalidad de obtener recursos públicos y privados para la adquisición de módulos alimentarios, administrarlos y distribuirlos a familias sin ingresos que se vieron sumamente afectadas por la pandemia del coronavirus.

Este Consejo está compuesto de representantes de las siguientes entidades: Municipalidad de Curuzú Cuatiá, Honorable Concejo Deliberante, Centro de Veteranos de Guerra de Malvinas, Asociación de Comercio de Curuzú Cuatiá, Iglesia Católica, Apostólica y Romana, Iglesia Evangélica, Sociedad Rural de Curuzú Cuatiá, Fundación Crecer, Ejército Argentino, Comunidad Médica y Policía de la Provincia de Corrientes.

 

El Consejo está coordinado por el padre Ariel Giménez, párroco de Nuestra Señora del Pilar, y en él confluyen representantes de todas las entidades mencionadas con anterioridad, que se reúnen periódicamente, con el objeto de gestionar, organizar y coordinar la entrega de mercaderías a las familias más desprotegidas de Curuzú Cuatiá y alrededores.

La primera reunión se realizó en el Municipio y fue introductoria y luego casi día por medio, se reúnen en el Centro de Veteranos de Guerra para ir evaluando y ajustando detalles en virtud de asegurarse que las mercaderías y elementos de limpieza, comprados por este Consejo y donado por particulares, lleguen de manera efectiva a la gente que más lo necesita.

En una entrevista con el coordinador del Consejo, el padre Ariel Giménez se mostró muy agradecido por la solidaridad de las personas y por la calidad de trabajo de todo el Consejo Económico y Social.

“Estoy muy conforme y agradecido por el trabajo mancomunado del equipo del Consejo Económico y Social, en el que trabajan sub equipos que se encargan del armado de padrones, recaudación, compras, logística, distribución y fiscalización.

Según explicó el padre Giménez, en primer lugar el Consejo determinó difundir números telefónicos y de cuentas para que las personas que quieran hacer sus donaciones puedan hacerlo, y también para que aquellos que necesitan de este beneficio se puedan poner en contacto directo con el Consejo. De esta forma difundieron los números de la Asociación Crecer, 3774 503605 y de la Sociedad Rural de Curuzú Cuatiá, 3774 467985 y 3774 444385, como así también difundieron un número de cuenta de la Rural (entidad encargada de las compras de los productos que conforman los módulos), que es el 00700013038700401 a nombre del Ateneo Sociedad Rural y el CBU 0940007810001303870045 alias TRONCO.FARO.LAGO.

En tan solo tres días, entre el 30 de marzo y el 1 de abril, el Consejo recibió 589 mil pesos para la compra de alimentos, monto resultante de donaciones de particulares, de las entidades que forman parte del Consejo y de los descuentos de sueldos de los funcionarios del Ejecutivo Municipal y descuentos de sueldos de los concejales oficialistas.

Una vez que el Consejo tenía estas donaciones, tanto en mercaderías como en fondos, se consensuó y de acuerdo a la resolución del intendente al momento de crear el Consejo, se debería priorizar la compra en comercios locales, por lo que tras un relevamiento se decidió comprar todas las mercaderías para conformar los módulos alimentarios en dos distribuidoras mayoristas de la ciudad, Claudia Gastricini y Ramón Alberto Robaina.

Mientras se trabajaba en este sentido, otra parte del Consejo, se encargaba de recolectar datos de las familias destinatarias de los módulos, por lo que se conformó una base de datos, que fue filtrada tres veces, con el objeto de que los módulos lleguen en efecto a familias que de verdad lo necesitaban.

Se compró mercaderías para armar 500 módulos alimentarios, pero tras el filtrado de datos, quedaron habilitadas unas 370 familias.

Los módulos fueron minuciosamente preparados por una nutricionista de la Municipalidad, y están pensados para una familia tipo de cuatro integrantes y una duración promedio de 10 días, en algunos casos de familias hiper numerosas se entregaron dos módulos y muy pronto se realizará la segunda entrega de módulos.

En la primera entrega, fue entre el miércoles y jueves de la semana pasada, en dos días. De los 500 previstos se entregaron 370 por el filtrado que se hizo.

Cada módulo contiene:

1 - Aceite girasol x 900cm

2 - Te en saquitos x 25 unidades

1- Arroz x 1 k

2 - Fideos x 500 g

1- Harina 000 x 1 k

2- Puré tomates x 520 gr

1- Mermelada x 454 gr

1- Azúcar x 1 k

1- Media tarde x 3 unidades X 330 G

1- Yerba x 500/gr.

1- Leche en polvo x 800 G

1- Polenta x 1 k

1- Lavandina x 1 litro.

Una vez que el Consejo tenía el listado de los beneficiarios, y los elementos para confeccionar los módulos, se inició el proceso logístico de distribución en el cual, el Ejército tuvo un rol preponderante, ya que pusieron a disposición a varios hombres y mujeres de la fuerza y camiones para distribuir las mercaderías desde dos puntos centrales, por un lado la Fundación Crecer y por el otro el Centro de Veteranos de Guerra, desde ambos puntos salían las mercaderías hacia las iglesias, templos y otros lugares de las entidades que conforman el Consejo para luego ser confeccionados los módulos y entregados a las familias beneficiarias.

Hay que aclarar que cada familia que recibió sus mercaderías tuvo que firmar una planilla para la posterior fiscalización y control del Consejo.

En estos momentos, el Consejo tiene mercaderías que son para confeccionar 130 módulos y se realizará otra compra para realizar una nueva entrega, y se prevé que nuevas familias, que han surgido de la primera experiencia van a verse beneficiadas.

“Fue realmente un hermoso trabajo en equipo, nos complementábamos entre todos con un espíritu de colaboración admirable, que a pesar de nuestras diferencias ideológicas, de religión y creencias nos une muy fuerte la solidaridad, y todo fue un trabajo muy eficaz y en esta primera entrega fue altamente satisfactorio el trabajo”, dijo el padre Ariel Giménez, coordinador del equipo.

Y por último dijo: “Quiero agradecer las donaciones de la gente y la disponibilidad de todas las instituciones que pusieron lo mejor de sí, no andaban con regateos, se conformó un muy buen equipo y ahora estamos listos para hacer una nueva entrega”.

Para finalizar, vale mencionar que tanto para hacer donaciones como para ponerse en contacto con el Consejo, en caso de considerar necesario el beneficio, deben comunicarse al 3774 503605 (Fundación Crecer) o a los números 3774 467985 y 3774 444385 (Sociedad Rural de Curuzú Cuatiá).

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